LA TORRE DEL OJO

REVISTA DE LITERATURA Y CULTURA

Preparativos

Calavera – 65×50 cm – Mixta/lienzo – Carmelo Rebullida

Pedro López Lara

Aún inmóvil, pero inquieta ya,

la espada sueña la batalla. Ruega

que el brazo que la empuñe esté a su altura

y sea numeroso y fuerte el enemigo,

que al cerrarse la lid brille encarnado

su filo con la sangre irreparable

de hombres que al caer sintieron digno

su fin, no fruto de un azar borroso,

sino tributo y colofón: destino.

La espada, ensimismada, inquieta, pide

que el combate alimente de recuerdos

duraderos su memoria exigente.

El sueño del acero recrea la batalla,

que, especulada, se planea en él.

Los hombres velan y no sueñan, piensan

en la batalla, afilan sus espadas,

rezan a un Dios que no escucha sus rezos,

que aún no ha decidido qué hará de ellos,

de cada uno de ellos, qué hará de sus espadas

al alba, cuando empiece la batalla.

Deja un comentario