
Fernando Martín Pescador
El mundo necesita cabezas. El mundo necesita brazos fuertes, piernas rápidas y corazones valientes. Pero, sobre todo, necesitamos cabezas. Muchas cabezas. Con un ombligo basta. Con un estómago y un culo basta. Cabezas. Cabezas pensantes. Cabezas redondas, cabezas alargadas y algún cabeza cuadrada (de esos, menos). Rebullida nos las ofrece pintadas sobre papel. Dos letras y un golpe rápido de matamoscas: K- B – ¡zas!



Deja un comentario