
Juaco
Las paredes rezuman unos chorretes oscuros.
Escurren desde arriba hacia el suelo y
se van deteniendo a mitad de su recorrido.
No todos con la misma longitud.
.
No todos con el mismo grosor, el mismo peso.
Su cadencia extraña resulta armónica y nos
obliga a mirarla, a desentrañar su significado.
¿Quién nos habla y desde dónde?
.
¿Podría ser el pentagrama para una melodía?
¿Un criptograma?
¿Pero de qué alfabeto?
.
Y mientras miro absorto
la música suena
las palabras resuenan
la muerte sonríe:
Te lo advertí.



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