
José Manuel Pérez González
Los besos que di son lo que he vivido,
un sueño fue la carne en mi esqueleto,
baile mortal el movimiento quieto,
gotas de puro azar lo que he querido.
.
Escribí en labios breves mi memoria,
me ahogué en mí sin consumarme en ellos
me deslumbré en sus tímidos destellos:
Así contada es fácil nuestra historia.
.
No vino la mañana alborozada
siempre, fue la sombra acogedor techo,
mas abrió el corazón el día, ansioso.
.
Llegó, alba mortal hasta mi almohada,
llegó la noche hiriente hasta mi lecho,
vino la hora del grito silencioso.
Madrid, 22 de noviembre de 2025



Deja un comentario