
Luis Carlos Marco Bruna
En el proceso de humanización de los insectos empezaremos por levantar el pie, interrumpiendo su exterminio. A continuación nos identificaremos con el sufrimiento infligido, documentando por qué el miedo a estos seres no está justificado. Trataremos de convencer cada vez a más gente de que su inclusión en la sociedad es necesaria, pues desempeñan un papel imprescindible en la cadena trófica, ayudan a descomponer la materia vegetal que no resulta digerible para otras criaturas, polinizan y son fuente inagotable de nitrogenación. Procuraremos concederles finalmente derechos y quizás podamos incluso atribuirles un nombre propio.
Cuento e ilustración publicados en La Revista de Valdemoro (diciembre 2025).



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