LA TORRE DEL OJO

REVISTA DE LITERATURA Y CULTURA

Cuatro poemas glípticos

Posibles vías de escape – Julián Villar

UNA POSTERIDAD POCO CONCURRIDA

Escribo para ti

que llegarás por algún azar a perderte

hasta llegar a esta posteridad tan poco concurrida

que dejo como prueba de haber vivido

sin ruidos, sin apreturas

sin nadie que dicte un canon

sobre lo que deba ser una vida

o una voz no disimilar a la tuya

-en nada parecidas sus circunstancias-

si bien en mi corral también anidan

las golondrinas y junto a tus pies

igualmente puede acercarse

el atrevimiento de un gorrión como éste

que es alma de vuelo y arrojo al apropiarse

de la miga del pan de cada día

Escribir es retirar la cutícula

desnudar de apariencia a las palabras

mostrarlas enteras, exponer su valor absoluto

para que lo relativices con una lectura apropiadora

como el hambre del gorrión

Escribir es macerar el instante

filosofar en la fila del supermercado

ver el campo, el sudor del temporero

el sol ennegrecido por el bochorno

la lágrima por la penuria y la añoranza

la casa lejana y desprovista

y querer ser lucha

es perseverar, preservar un mundo

del que alimentarse

Escribir es salir al patio

al balcón, al banco que hay junto a tu casa

y contemplar como la nada nos rodea

por todas partes

como todo se manifiesta

en cada minúsculo vacío

y, como un gorrión osado

debemos volar con atrevimiento

para recoger apenas esta miguita

desprendida del tiempo

CON EL POEMA EN UN PUÑO

No puedo escribir un poema 

porque mis gatos están maullando demandantes

y saltan insistentes a mi regazo

No puedo escribir un poema

porque mi perra requiere salir

y da vueltas nerviosamente

frente a la puerta sellada a cal y a canto

No puedo escribir un poema

porque aún no he hecho la comida

y mis hijos

que salieron a descubrir el mundo

volverán en cualquier momento

con hambre de agujero negro

No puedo escribir un poema

porque tengo que arreglar la instalación eléctrica

(el cable de algún enchufe habrá perdido aislamiento 

pero eso lo descubriremos muchas horas más tarde

después de ir aislando circuitos pacientemente

y renovando elementos, por si acaso…)

No puedo escribir un poema está mañana

no, hay muchas cosas que me lo impiden:

he de mandar los papeles 

que desde el Ministerio me reclaman

he de resolver muchos asuntos en la oficina

he de visitar a mi madre

llamar a otros parientes

he de cerrar los pedidos

poner la casa en orden

mantener mis escritos humedecidos

con tinta nueva, sí, pero vana…

No, hoy no puedo escribir un poema

no, al menos

mientras el mundo me reclame tan prosaicamente 

y el horror de las últimas violencias

de este enorme sinsentido

tenga mi corazón aterido

en su puño

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