
Felipe Díaz Pardo
Me lancé en el último momento a buscar el regalo de Navidad de ese año. Acudí inquieto al establecimiento interestelar correspondiente, revelado por el sueño que tuve la noche anterior.
En la sección correspondiente, la operaria comercial, sonriente, me dijo que me estaban esperando. Cogí el paquete aliviado por haber alcanzado mi objetivo y me marché sin apenas pronunciar unas palabras de despedida. No quise preguntar por el contenido del obsequio, que conocí cuando mi hijo lo abrió y pude comprobar que la ilusión por lo inservible, como los libros, todavía existe tras miles de años de existencia.
Cuento e ilustración publicados en La Revista de Valdemoro (diciembre 2023).


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