
Joaquín Miñarro
Prisionero de unas cadenas
¿De acero?
Elásticas.
.
Sujeto de un requisito
cautivo del futuro.
Corredor de fondo exhausto
sin tiempo para ver,
cansado de mirar.
.
Quiero sentarme y divisar
a lo lejos,
un atardecer y con mi corazón
detener el sol.
Detener las nubes,
esa paleta de colores imposibles.
.
Quiero con mis manos mezclar
los rojos, naranjas, violetas…
Hacer con las nubes
dulces de feria…
.
El sol se ha puesto,
la luna me sonríe.
Las estrellas hacen guiños.
.
Cautivo del futuro.
Mañana veré amanecer…
.
(Cautivo del futuro II)
Amaneció otra vez,
otra vez tú.
.
Te costó levantar el vuelo.
Tímido.
.
Empezaste a asomar
tu cálido rostro,
estirando el horizonte
cual goma que te retiene.
Tus múltiples brazos
extendidos,
se agarraban a las altas nubes.
.
Levantaste el vuelo,
todo se iluminó.
La nieve refulgía
poderosa
y ese brillo, cálido,
le hizo llorar.
.
Sus lágrimas
cautivas
llenarán cauces,
tierras, emociones.
De ellas
se alimentarán.
.
Si el ahora ha pasado
cómo puedo retener tus besos.
Si del futuro no puedo escapar
dónde guardar tu sonrisa.
Si de ti cautivo soy…
.
Tierras y emociones…
Empieza a atardecer.
.
(Cautivo del futuro III)
… Y pasa la tarde.
A pesar de mi quietud
ella fluye por el surco del pasado
horadando el espacio,
abriendo posibilidades desconocidas
que nos harán saltar de un lado a otro
prisioneros de sus consecuencias,
de las que no nos podemos liberar.
.
Tomar una decisión
no es tomar un camino
puesto que el camino
nos viene impuesto
y la decisión, un imperativo.
.
Aunque sé que ahí estás
no te espero.
Aunque sé que ahí estás
no te deseo.
Porque sé que estás ahí
desespero.
.
Pasa la tarde y viene la noche
y amanece y florece el día.
Un águila rastrea
desde su aérea atalaya
su posibilidad de sustento,
pero se deja mecer
por las cálidas corrientes
se deja llevar
y por un momento
cree dominar su futuro,
pero tiene que bajar,
tiene que cazar.
.
Te pusiste en mi camino
o yo en el tuyo.
Me arrollaste
o me dejé arrollar.
Soy prisionero de ti
quizá tú de mí.
Quizá esta noche
las estrellas
nos inspiren,
nos sugieran…
.
(Cautivo del futuro IV)
Y las estrellas me hablaron,
me contaron que ellas
siendo el pasado
son el futuro,
que aunque no existan
nos seguirán guiando
en la oscuridad de nuestro presente,
que el tiempo depende
de nuestra lejanía,
de nuestra cercanía.
.
Me dijeron:
Soy prisionero de ti
y para liberarme
y quebrar este vínculo
necesitaría dejar de brillar.
Escasa la fortuna
no te podría guiar.
.
Voy corriendo
por ese futuro
del que no puedo escapar
voy escribiendo historias
que no puedo corregir
voy fintando obstáculos,
contra otros estampándome.
Te pedí que me acompañaras
que juntos escribiéramos
nuestra historia,
consumir nuestro tiempo
y así liberarnos del futuro,
ese futuro que no podemos editar.
.
Te pedí que me acompañaras.
Sí, a ti, sí.
¿Te pedí que me esperaras?
No, a ti no.


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