
Susana Coyette Urrutxua
Cuando por fin se abrieron
las puertas del cielo,
descubrimos que la mayoría de los ángeles
ya estaban fuera.
¿Dónde?
Pues allí, con los demás…
En las bibliotecas secretas,
en la mente de los supervivientes, en toda letra,
en toda palabra que,
empecinadamente,
se empeña en seguir y seguir con los rituales.
Pluma, tinta y papel, sus armas para una batalla
que no se acabará.
Esperemos…



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