
José Manuel Pérez González
Fue la palabra herida, batalla hablar contigo,
el verso, un ejercicio de equilibrio precario
-poesía, voto, tentativa, relicario-
en que dije lo indecible, en que buscaba abrigo.
.
Con vocación de amante, tuve que ser amigo,
mas sin besos ¿de qué servía el vocabulario?
Yo me ahogaba en ti como un pez en un acuario,
mas sin abrazos, hoy poco importa lo que digo.
.
Estabas en mis sueños, mas tú no me soñabas,
era yo quien soñaba y arañaba las esquinas;
las cosas no existían si tú no las mirabas.
.
Fue nadarte un centelleo de alas cristalinas,
andarte, ver el amor moverse cuando andabas;
pasó, más anda aún el amor cuando caminas.



Deja un comentario