
La obra de Ana Belén Alfonsel Diego (Madrid, 1979) propone una mirada íntima a la vida cotidiana, rescatando la belleza de lo simple y lo familiar. Inspirándose en la pintura costumbrista de principios del siglo XX, crea escenas en las que objetos y momentos cotidianos cobran protagonismo, evocando recuerdos de esos pequeños rituales domésticos que conforman nuestra memoria afectiva.
Sus trabajos destacan por el uso de papeles antiguos, que aportan un carácter vintage y una sensación de retorno al origen, y por la combinación de color, perspectiva y collage, que envuelve al espectador y lo transporta a escenarios del pasado, reinterpretados desde su mirada personal.
Su pintura es un homenaje a lo simple, a los recuerdos que nos sostienen y a la confianza que surge al reconocer en lo cotidiano un refugio, una historia compartida, y la belleza de lo que siempre ha estado a nuestro alrededor. Un arte que dialoga entre lo personal y lo universal, entre la memoria y la contemporaneidad.



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