
Carlos Diest Sánchez
EXILIOS
Fa muito que a vida dio pasada a la memoria. Me clamo Grizelda Kristiņ. Naixié o 19 de marzo de 1910 en Vaid, Letonia. Moriré o 2 de chunyo de 2013 en Campbellville, Canadá. Soi a zaguera parladora nativa de livonio, una lengua baltofinesa d’o Golfo de Riga. O idioma me sobrevivirá, manimenos. Bellas decenas de personas lo son aprendendo como segunda u tercera lengua. Mesmo escribirán poemas con estas silabas de pluya e luz. Me clamo Grizelda Kristiņ. Fuyié d’os nazis, d’os comunistas. Vivo siempre luent. Cada maitino, me devanto, alufro o mar e recuerdo. Soi un diccionario.
EXILIOS
Hace mucho que la vida dio paso a la memoria. Me llamo Grizelda Kristiņ. Nací el 19 de marzo de 1910 en Vaid, Letonia. Moriré el 2 de junio de 2013 en Campbellville, Canadá. Soy la última hablante nativa de livonio, una lengua baltofinesa del Golfo de Riga. El idioma me sobrevivirá, sin embargo. Algunas decenas de personas lo están aprendiendo como segunda o tercera lengua. Incluso escribirán poemas con estas sílabas de lluvia y luz. Me llamo Grizelda Kristiņ. Hui de los nazis, de los comunistas. Vivo siempre lejos. Ahora, observo el mar y recuerdo. Soy un diccionario.
LEIXAMIENTO
O mundo desaparixió sin que yo me’n acatase. Dica que no feneixió a mía chermana, no me facié cargo que yo yera a unica parladora d’eyak viva; a zaguera d’os nuestros. O idioma en o que naixié e creixié muere con yo. Nian os míos fillos querión aprender-lo. Quí le dirá «lis» a l’alto abet d’agullas verde-azulencas? Quí sabrá que «kultahl» ye, de vez, fuella d’árbol e pluma d’au? Manimenos, quiero creyer que a mía lengua materna revilcará bel día. Per ixo, de conchunta con o lingüista Michael Krauss, cuaterno este universo de parablas e miradas. E suenio encara.
LEGADO
El mundo desapareció sin que me diera cuenta. Hasta que no falleció mi hermana, no comprendí que yo era la única hablante de eyak viva; la última de los nuestros. El idioma en el que nací y crecí muere conmigo. Ni mis hijos quisieron aprenderlo. ¿Quién llamará «lis» al alto abeto de agujas verdeazuladas? ¿Quién sabrá que «kultahl» es, a la vez, hoja de árbol y pluma de ave? Aun así, quiero creer que mi lengua materna revivirá algún día. Por eso, con la ayuda del lingüista Michael Krauss, inventarío este universo de palabras y miradas. Y todavía sueño.
LINIAS
No fa que un mes que morié. Acababa de fer os 90 anyos. Me vagó de veyer muitas cosas. A mayoría no m’agradón mica. Tenié suerte, con tot. No m’internón en una d’ixas escuelas an que te rancan as parablas e te vuedan l’alma. Fue a unica d’a mía cheneración que creixió en una comunidat Huka. Sé muitas cosas que dengún mes no sabe. Dende que mi mai morió, no tiengo con qui charrar en a mía lengua. Per ixo, aduyé a fer clases en huka pa ninos en edat preescolar. Quí sabe, talment o mío idioma me sobreviva.
LÍNEAS
Morí hace apenas un mes. Acababa de cumplir 90 años. Tuve tiempo de ver muchas cosas. La mayoría no me gustaron nada. Fui afortunada, sin embargo. No me internaron en una de esas escuelas en las que te arrancan las palabras y te vacían el alma. Fui la única de mi generación que creció en una comunidad Huka. Sé muchas cosas que nadie más sabe. Desde que murió mi madre, no tengo con quien hablar en mi lengua. Por eso, ayudé a crear clases en huka para niños en edad preescolar. Quién sabe, tal vez mi idioma me sobreviva.



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