
Ficha técnica
Película: Un poeta
Director: Simón Mesa Soto
Año: 2025
Género: Comedia dramática
Duración: 124 minutos
Dónde verla: HBO, Prime Video / salas de cine alternativas
Bladimir Gómez Antequera
El cine colombiano por lo general nos ha acostumbrado a historias duras de realismo social, pero pocas veces nos enfrenta con un retrato del fracaso que se sienta tan íntimo y, a la vez, muy entretenido. Un poeta llegó precedida de muchos aplausos en festivales como el de Cannes y, tras verla, queda claro que no es la típica película que busca dar lástima. Lo que el director nos muestra es una tragicomedia que resulta incómoda; es una radiografía de lo que pasa cuando el talento no es suficiente para salvarte de ti mismo.
Esta historia nos cuenta los pasos de Óscar Restrepo, un hombre viejo y en problemas con el alcohol, que se ve atrapado por su obsesión con la literatura y por la figura mítica de José Asunción Silva, aquel poeta que a los treinta años se quitó la vida de un disparo en el corazón. Óscar es el estereotipo del poeta maldito que ahoga sus penas en licor, oscuridad y soledad. Sin embargo, su rutina se ve forzada a romperse cuando se enfrenta a la presión de su familia para que vaya a trabajar en algo “serio”, y es ahí donde entra a trabajar como profesor en un colegio y conoce a Yurlady, una adolescente de un barrio humilde de la ciudad de Medellín que escribe de manera asombrosa. Al percatarse de su talento, Óscar decide convertirse en su mentor, viéndola como una oportunidad de redención ante sus propios fracasos como profesional, como poeta y como padre. Pero, a decir verdad, el gran problema comienza cuando nos damos cuenta de que meter a una joven en el pequeño mundo literario local se puede convertir más en un acto de egoísmo que de salvación.
La historia tiene puntos altos, como la interpretación realizada por Ubeimar Ríos, mostrando a Óscar como un hombre deprimido y patético pero a la vez digno de nuestra empatía. A su vez, me resulta interesante cómo la obra nos muestra que la pobreza es una herramienta útil para los que dicen querer ayudar y no hacen más que alimentar su ego. Es importante mencionar que un aspecto llamativo de la obra son los escenarios lúgubres en donde por lo general deambulan los artistas, quienes encuentran en esos espacios momentos para descargar su frustración.
No obstante, no quiero dejar de lado que personajes como Yurlady representan la vida de millones de colombianos que, aunque tienen mucho talento, no les es suficiente para superar las condiciones adversas con las que se nace en estos territorios, en donde la pobreza tiene tanta hambre que se come hasta los sueños.
Para terminar, recomendaría ver Un poeta, ya que lo que más me gustó fue cómo la obra abraza la imperfección humana en vez de mostrar realidades idealizadas. Es una película que nos demanda paciencia y disposición para poder encarar su tono melancólico. Si eso es lo que estás buscando, entonces Un poeta es la indicada.


