
Myra M. Medina
En la esfera literaria, a través de los siglos, ha habido divisiones, clasificaciones y pautas asignadas a géneros literarios que han determinado ciertos elementos inherentes a cada uno de éstos para distinguirse de los demás. Sin embargo, la creatividad del ser humano a veces no se conforma con seguir estas normas rígidas y, por lo tanto, surgen innovaciones que mezclan componentes de diferentes orígenes para que de ahí brote algo único. Así nace la prosa poética. Conocida como fu para entretener a los cortesanos, el investigador Morton Marcus la considera como la original prosa poética que comenzó en la China durante la dinastía de Han (206 B.C.-220 A.D.). No obstante, en el mundo occidental es de mayor conocimiento que durante el siglo XIX, escritores franceses como Aloysius Bertrand y Charles Baudelaire (Volkman) no siguieron el status quo de la época al romper con la separación de los géneros literarios de la poesía y la prosa, creando la prosa poética al fusionar entre sí algunos elementos de sus propias características. Vale mencionar que “Aunque carece del encabalgamiento asociado con la poesía, la prosa poética mantiene la calidad poética, utilizando técnicas comunes a la poesía como la fragmentación, compresión, repetición y ritmo” (Hetherington y Atherton). Con el paso de los años, durante el siglo XX escritores hispanoamericanos como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda y Octavio Paz, (Guedea) para mencionar algunos, incursionaron en esta corriente literaria. En el siglo XXI, Jorge Covarrubias, escritor y periodista, compone una serie de poemas en prosa, como La Casa que tiende a tener unos tonos kafkianos al incluir un estilo literario entre lo simbólico y el cuestionamiento de la existencia. Además, en este poemario, algunos publicados y otros inéditos, se incluyen otros que son estrictamente del género de la poesía. De los siete poemas que componen esta entrega, se analizarán los siguientes escritos en prosa poética: La Casa, Réquiem del Asombro y Las Academias.
Utilizando una rima mayormente asonante, el poema La casa está dividido en cinco estrofas, compuesta cada una de éstas por doce líneas o versos. El enfoque principal en la primera estrofa es la anticipada llegada de alguien que Covarrubias describe de la siguiente forma,
Se hizo la luz, un resplandor que encandiló por un instante estremecido /
la oscuridad de Dios… /
Viniste al mundo en la ilusión de una pareja desgastada en el hastío /
de un día, y otro día, y otro día, como un eco repetido (5-6) …
Esta llegada, interpretada como un destello que interrumpe las tinieblas imperantes en la casa, también hace alusión al nacimiento de un niño esperado por una pareja. Con relación a esto, la muy común expresión «Dar a luz» conceptualiza la idea que un ser humano es traído a la luz del mundo. La noción tiene sus vínculos con la mitología romana y la diosa del parto, Lucina, quien no solamente era la protectora de las mujeres sino también portadora de la luz, representado por su nombre (Long). En el transcurso del poema, La Casa, Covarrubias con un estilo fluido emplea figuras retóricas como la anáfora vista en el ejemplo anterior con la repetición de la palabra «día» y la aliteración al escribir: «Cuando oscurece en la ciudad se oculta el sol y alguien se muere de tristeza (13)». Esta línea produce una repetición del fonema sibilante /s/, incluidas también las sílabas ce y ci, considerando que las mismas no presentan cambios fonéticosen Hispanoamérica y el sur de España. En la segunda estrofa, emplea la anáfora al repetir la frase «por qué» como se puede observar en el siguiente ejemplo, «Por qué no sabes responder, por qué será que ni imaginas la respuesta. / Por qué te hicieron triste así (22-23)». En este proceso, el lector se sume dentro de esta historia tratando de atar cabos y recrear las posibles situaciones del pasado que son el resultado del presente. La oscuridad, el silencio y la tristeza juegan un papel central en el desarrollo del poema, al contribuir en la creación de un espacio disociado en la mente del personaje principal para darle curso a su fantasía imaginativa. El personaje principal ha sido absorbido por la casa que en algún momento sirvió de cobijo esperanzado; sin embargo, él está ahí pero su existencia es cuestionable, considerando que la tristeza imperante en la casa es más fuerte y la luz que lo trajo al mundo se ha ido desvaneciendo. Una casa puede tener varias representaciones; puede ser un refugio acogedor y protector, como también un encierro del que no se puede salir. Por lo tanto, dependiendo de lo que la vivienda simboliza en la psiquis del receptor, este objeto inerte posee la habilidad de transmitir sensaciones positivas o negativas. De tal manera, en este caso, la casa no representa solamente una estructura material, sino que se personifica y se convierte en un ente que siente y aunque no tiene el don del habla, se comunica refutándole que él se ha apropiado de una existencia que no es suya. En las siguientes líneas, se aprecian algunos de estos sentimientos transmitidos por la casa: Todas las casas son tu casa que esta noche sin palabras te pregunta / por qué has venido a refugiarte entre sus muros de la noche y de la bruma; / quién eres tú para apropiarte en esta casa de una vida que no es tuya … (Covarrubias 49-52)
En estos versos que aluden al prototipo de los personajes de Kafka, se observa cómo el personaje principal vive recluido en un mundo paralelo que no encaja dentro del concepto de lo entendido por “normal”. De acuerdo a Andrews, en la vida real, estas personas carecen de una conexión social con otros, ya que este vínculo se les hace inalcanzable. El poema expone, pero no explica, dejando al lector sumergido en una serie de suposiciones y cuestionamientos tratando de penetrar esa oscuridad para esclarecer una situación difícil de dilucidar. Definitivamente, es un poema que conlleva una enorme riqueza literaria además de su contenido ejemplar sobre la condición psicosocial.
Otro poema que utiliza la prosa poética es el titulado Réquiem del Asombro cuya interpretación apunta a una crítica social al tratar un tema muy del momento, la inteligencia artificial. Compuesto por ocho estrofas, su mensaje principal es presentado por una serie de contrastes expresados en un juego divertido de palabras que alude a la sustitución del pensamiento humano por una red de neuronas programadas. El uso de la anáfora es evidente en algunas líneas repetitivas con las frases «Quién necesita» y «no hay nada más»; emplea también una rima interna como la siguiente: «¿El pensamiento? Un lujo, un gasto inconveniente, / la mente, un disco duro con archivos corruptos» (44-45).
Además, con soltura, utiliza el vocabulario inherente al tema de la tecnología con una composición literaria que promueve el flujo de ideas a través de su ritmo. Con un tono celebratorio se hacen referencias al reemplazo de la creatividad humana por la automatización robótica como aquí se puede apreciar:
Bendita sea la máquina que absuelve del esfuerzo.
Qué alivio no tener que forjar las ideas.
Se acabó la tragedia de la página en blanco,
la humillación de errar, corregirse, aprender.
Pensar era una herida mal cerrada en el cráneo … (Covarrubias 9-13)
De igual manera, Covarrubias hábilmente usa las metáforas al comparar componentes anatómicos inherentes a los humanos con estructuras e innovaciones ingeniadas por ellos mismos. Aquí se encuentran algunos ejemplos: «La memoria no es más que un archivo en la nube (19)», «mi cráneo se ha vaciado como edificio en ruinas (32)» y «la mente, un disco duro con archivos corruptos (44)».
En el poema, se enaltece la rapidez y facilidad de resolver, crear, escribir, buscar o simplemente pensar sin la necesidad de usar la imaginación. De forma ingeniosa, Covarrubias describe cada paso y actividades a las que el ser humano va poco a poco renunciando para permitir que humanoides y sistemas computarizados realicen estas tareas para ellos. Sin embargo, todo este júbilo se va mitigando lentamente hasta quedar la humanidad relegada y débil como un árbol mustio. El poema funge de alerta y reflexión, en especial para los aún no afectados, sobre la autoinfligida degradación mental humana al permitirse ser sustituida por algo que puede dar paso al declive total de esta capacidad en el ser humano. Finalmente, como se diría en latín, «Requiem aeternam dona eis Domine, et lux perpetua luceat eis, amen» …
Por último, en el poema titulado Las Academias, dividido en cinco estrofas, Covarrubias emplea la sátira para poner al descubierto la compleja y respetada institución de las academias; en esta instancia, debido al uso de unidades léxicas referentes a la lingüística, se entendería que apunta específicamente a las academias de la lengua. Tomando en cuenta la decadencia interna descrita en el poema, el mensaje es que las mismas han llegado a su ocaso. Al igual que en poemas anteriores, la combinación del uso del lenguaje literal como el figurado refuerza la riqueza de las interpretaciones que se pueden elaborar a través de sus mensajes. Sin embargo, la estructura de los párrafos es mayormente diferente a la de los otros poemas aquí mencionados. Esta estructura, llamada enumerativa, también presenta variaciones en la función de las unidades léxicas y frases a enumerar, es decir, sustantivos, adjetivos y demás, dentro del mismo poema. Por ejemplo, en la primera estrofa los dos primeros versos, que componen una oración completa, usa el hipérbaton para darle más musicalidad a la lectura; luego sigue con frases compuestas por sustantivos y adjetivos para, entonces, finalizar con una lista de sustantivos separados por la conjunción “y”. Aquí seguido, un fragmento de la primera estrofa:
Son los oficios, las vocaciones, los desvaríos que se conjugan
en los recintos desvencijados de la academia…
La directora o el secretario, conocedores y advenedizos,
los numerarios sabelotodo, correspondientes entrometidos,
las académicas querides todes con un lenguaje muy inclusivo.
Ambiente espeso, ficheros vanos, tinteros rotos, páginas sueltas
Tildes y diéresis, puntos y comas, deconstrucciones, morfología.
Y sobre todo libros y libros, libros y libros, libros y libros … (Covarrubias 1-2, 5-10)
Esta composición poética es descrita como enumeración caótica al no seguir un orden específico pero que sí mantiene una estructura poética coherente llena de rima, ritmo y melodía para enriquecer su tono y fluidez. El profesor e hispanista, Paul Henry Giraud, en un estudio sobre el uso de la enumeración caótica en la poesía de Borges, argumenta que, «… las sorpresas del encadenamiento, polimetría y sintaxis se alían para dar relieve a tal o cual verso mediante un libre juego de repeticiones y variaciones» (253). Asimismo, dentro de este “caos” originado por él mismo, Covarrubias emplea un ordenamiento de elementos con el que produce esta notable y entretenida riqueza literaria.
En este poema, la descripción de la academia es de un lugar con un entorno no muy pulcro, desgastado y decadente donde una serie de personas, identificadas por su título o descripción de peculiaridades personales, se encuentran. Covarrubias describe un ambiente de oficina con cierto ritmo activo en el que aparentemente las cosas funcionan, pero donde los integrantes padecen de los males, acarreados por la rutina y el paso de los años: «Los congregantes desanimados; censores rancios incontinentes (19)». También es interesante observar que, aunque la academia aquí descrita esté en declive, algunos integrantes tratan de mantenerse al día con los cambios evolutivos de la lengua como muestra este siguiente ejemplo: «las académicas querides todes con un lenguaje muy inclusivo (7)» … Así continúa con listas de sustantivos, todos relacionados al estudio de la lengua. La cuarta estrofa presenta dos temas importantes. El primero es la necesidad del ser humano, especialmente aquéllos que se acostumbraron a mantenerse ocupados, de participar y sentirse que aún con el paso de los años se mantienen relevantes y aportan algo de importancia. También está la dinámica interpersonal dentro de la academia y aquí menciona los celos y diferencias de opiniones suscitadas, características inherentes a este tipo de ambiente.
En resumen, esta serie de poemas sirve de esparcimiento y de introspección. Además, por su contenido variado, son poemas ilustrativos que diferentes generaciones pueden apreciar. El primero, La Casa, invita al análisis psicosocial; Réquiem del Asombro provoca al cuestionamiento de nuestro ser y la posibilidad de la pérdida de nuestras facultades mentales por el simple hecho de renunciar a ellas; por último, Las Academias, aunque presentado en un estilo picaresco nos lleva a enfrentar lo que es el desgaste físico en general según el paso de los años y el deseo de algunas personas de permanecer y mantener prominencia en algo que ha sido relevante a sus intereses. Vale mencionar que la calidad poética utilizada en la composición de estos poemas es admirable por el uso de diferentes recursos literarios, léxicos, fónicos y gramaticales, que armonizan y dan vida a esta sucesión de mensajes sobre la condición humana. Por consiguiente, con esta destreza creativa en el lenguaje, Covarrubias, es capaz de estimular una serie de emociones en el lector que van desde el desconsuelo hasta lo jovial. Definitivamente, Covarrubias es un ejemplo a seguir en la literatura hispanoamericana del siglo XXI.
Obras Citadas
Andrews, Susanna. Was Franz Kafka an Existentialist? The Collector. 2022. Accedido 24 de junio, 2026. https://www.thecollector.com/was-franz-kafka-existentialist/
Covarrubias, Jorge I. La Casa. RANLE, 2015, pp. 452-454. Accedido 6 de julio, 2026. https://www.ranle.us/numeros/volumen-5/numero-10/jorge-i-covarrubias/
________. Las Academias. “Casi en serio. La puerta entreabierta”. Centro de Estudios de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Presentación Zoom. Inédito. 20 mayo 2026.
________. Réquiem del Asombro. “Casi en serio. La puerta entreabierta”. Centro de Estudios de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, Presentación Zoom. Inédito. 20 mayo 2026.
Giraud, Paul Henry. “Pronto sabré quién soy.” La “enumeración caótica” en la poesía de Jorge Luis Borges. Centro virtual Cervantes. 2016. En Funes, Leonardo (coord.), Hispanismos del mundo. Diálogos y debates en (y desde) el Sur (pp. 249-259). https://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/18/aih_18_2_02_05_27.pdf
Guedea, Rogelio. El poema en prosa latinoamericano: Una visión historiocrítica. Hispanic Poetry Review, vol. 12, no. 2, 2022, pp. 30-40. Accedido 6 de junio, 2026. https://hpr-ojs-tamu.tdl.org/hpr/issue/view/28
Hetherington, Paul, y Casandra Atherton. “Metaphor, Metonymy, and the Prose Poem.” Prose Poetry: An Introduction, Princeton University Press, 2020, pp. 177–98. Accedido 20 de junio, 2026. /https://pup-assets.imgix.net/onix/images/9780691180649/9780691180649.pdf?fm=pdf
Long, Athena. Lucina: The Roman Goddess of Light and Childbirth. 2024. Accedido 22 de junio, 2026. https://legendaryladieshub.com/goddess-lucina/
Morton, Marcus. The Prose Poem: An International Journal vol. 8, 1999 The Fu: China and the Origins of the Prose Poem. Accedido 20 de junio, 2026.
https://digitalcommons.providence.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1597&context=prosepoem
Volkman, Karen. Mutable Boundaries: on Prose Poetry. Poets.org, 2005. Accedido 10 de junio, 2026. https://poets.org/text/mutable-boundaries-prose-poetry



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