
escuché hasta que la verdad dejó de existir en el espa-
cio y en mi espíritu,
Y no pude resistir la perfección del silencio.
(Antonio Gamoneda)
.
Ignacio Corral Tous
1.-
Alcanzar la certidumbre
se dijera atributo de aquel
a quien ya nada ata a este mundo:
quien encontró la paz de
la palabra exacta como el fuego,
como el fluir del agua
en medio de una nada
que es el todo o la muerte.
.
Certeza tal, intuición improbable,
acaso no exista
o quizás sea tan cercana
a nuestro respirar,
a nuestro caminar
inventando rumbos sin sentido,
que no deseemos verla
por tan simple, tan inmóvil,
exactamente opuesta
al ritmo, la medida, el número.
.
Pero si ha de ser,
si es posible, si existe tal verdad,
ha de estar en sí misma,
deslumbrante y autocomplaciente,
sencilla y a la par
diminuta e infinita
como una eternidad consciente.
.
2.-
Quizás la certidumbre se agazape en las sombras
y en la misma umbría se constituya,
quizás se oculte en leyendas o en mitos
o se cifre en fábulas
narradas por locos visionarios
al amparo de noches insomnes.
.
Pudiera ser paradoja indiscernible,
mas en fin paradoja de luz oscura:
luna a la noche ajena,
sol que la niebla hurta al día;
o quizás una quimera,
falacia que nunca será descubierta.
.
Y el vendaval arrastra la Palabra.
¿Quién habrá de estudiarla?;
¿quién hacerla suya si escapa?
¡Si de noche la sueñas y la olvidas
apenas despiertas, si no la recuerdas
mas vagamente la acechas!
.
Hipnosis mística de la certeza,
intuida apenas Verdad Eterna:
¿Qué importa pues si la inventas?;
¿qué si vuela libre o no vuela?;
¿qué si no existe?.
¡Si es un sueño, una esperanza;
si no es ni puede ser nuestra!
.
3.-
Para Claudio Rodríguez
Ha de ser como el bien de la
Gracia, el destino despejado de
toda duda: la Revelación.
.
Ha de existir más allá de la existencia
y ser resplandor, luz sobrehumana
que no ciega: nos descubre.
.
Se nombrará sin Verbo:
reflejo del propio rostro
en el espejo de la Nada.
.
Es una burla a lo Eterno
en el aquí y el ahora;
plenitud del instante.
.
Ajena a la cualidad de lo descrito,
dramáticamente inexpresable;
pura intuición hecha presencia,
prístino renacer del individuo
ya al margen de la vida,
en su suspiro último.
.
Don de la claridad,
fin sin principio,
irracional absoluto,
brote, chispazo, abrazo,
presencia inmarcesible,
canto sagrado, Amor.
.
Ebriedad.
.
4.-
No hay certidumbre sin asombro:
quien adivina lo cierto
renuncia a su sombra
y su anhelo vuela con su duda.
.
Pues no hay duda sin congoja
quien no alcanza certeza
disfruta la felicidad del ignorante
y encuentra sabiduría en el reposo.
.
Los hay que de dudar se sorprenden
y a quienes la Verdad aterra;
quienes por nada se fascinan
y a quienes todo deja perplejos.
.
Sobresaltos tales son humanamente propios
pues sólo quien es en sí haya descanso:
conocerse a sí mismo es certidumbre
es sabio quien de su ignorancia hace bandera.
.
Así, en este camino hacia la Nada
por almas vagabundas transitado
con poco nos conformamos,
lo más simple nos basta:
.
un amigo, un amor, unos versos,
un mar bajo la luna, un consuelo,
la paz de la brisa veraniega,
la invernal soledad del descampado,
el dulce suspiro que nos acuna el sueño.
.
5.-
La creencia firme es sin duda certeza;
tal como la infancia es certidumbre;
la ciencia y la filosofía,
magisterios de sabiduría, cátedras
de ingenuidad suprema.
.
Así el escéptico,
quien afirma la duda como método,
es en el fondo un niño impertinente
que acerca de todo se pregunta
y que en su duda perenne se recrea.
.
Mas esta fe en el dudar
es también evidencia:
evidencia de que “dudo, luego soy”
y en tanto que permanezco me interrogo
y que tal cuestionar sin descanso es mi respuesta.
.
Si la realidad de la duda me abruma,
pues aun de ella dudo,
es que existe realidad si bien dudosa
y que yo mismo existo en cuanto duda
de mi propia existencia interrogante.
.
Por tanto la certeza nos invade,
nos abraza con disfraz de incertidumbre;
pues tal es la Verdad: se esconde,
se oculta al pensamiento, nos engaña,
nos mantiene vivos, con nosotros juega.
.
6.-
Aquello que sin saber se sabe
se oculta en la intuición de los sentidos:
la forma de las nubes, el olor de la tierra
después de la tormenta, la noche
silenciosa, el tiempo transcurrido
sin apenas darnos cuenta.
.
Las luces y las sombras
dibujan la certeza:
noches en vela a la deriva
con el alma colgando de una pena;
días de plenitud arrolladora
que valen la vida entera.
.
Momentos que convierten en sueño la existencia,
pinceladas apenas esbozadas,
promesas siquiera satisfechas;
suspiros que revelan
un minúsculo intervalo de pureza
tornando en realidad el espíritu.
.
Así la certidumbre de mundo a mundo
se desplaza serena
y en nada se detiene, puro instante.
.
De conceptos indecibles es reflejo
pues no existen palabras que expresen
su simpleza: no encuentra Verbo la evidencia,
en su incomprensión está su esencia.
.
7.-
Si emana de la luz
ha de ser un don,
si en intuición pura
se afirma a sí misma,
ha de habitar más allá:
virtud inmaculada.
.
En sí misma se resuelve
y, entidad propia, es cántico;
plegaria plena de dicha,
forma esencial, indecible,
armonía eterna:
eternamente perfecta.
.
Inesperada siempre se presenta
en noche obscura del alma,
en servidumbre plena.
Ante nuestra incrédula mirada,
en plenitud reposa:
un instante de conciencia.
.
No se expresa,
simplemente: se presenta.
.
Bajo la luz del rayo en la tormenta,
nos haya angustiados, al abrigo,
temblorosos, temerosos,
esparce calor amable
y acalla nuestro aullido.
.
8.-
Bien máximo de la sapiencia
que al final de su existencia
sólo unos pocos alcanzan:
el intelecto no la haya,
ni la voluntad firme
de las noches de estudio en vela.
.
Tal es su naturaleza que sin ocultarse
nadie la vislumbra cierta;
como deslumbrante halo
circunda y aun posee a los objetos
muy por encima de ellos,
más allá de la conciencia.
.
No hay mesura fuera de ella,
cual es magnitud en sí,
esencial medida inabarcable;
sin convención posible,
huye del rito y la costumbre
si bien la fe la intuye.
.
Mucho más simple que el verbo,
imbuye la geometría
siendo en sí forma perfecta.
.
Es en vano buscarla:
a sí misma sin nombre
se nombra, en perfecto silencio,
profundamente.
.
9.-
Plenitud y vacío
confluyen hacia lo mismo:
(deriva de la única idea)
fluir constante hacia el abismo.
.
Esa certeza eterna, mas ignota,
mueve los hilos de natura toda:
el ser en sí y en la nada,
ser y nada siendo la misma cosa.
.
Afluyen a la vida que es misterio:
visión del alquimista quien en su sueño
sólo encuentra materia
mas nada ciertamente verdadero.
.
Transcurre el universo en movimiento perpetuo,
en infinitos mundos conforme,
mas en el cambio la esencia
permanece elevada a ras de tierra
y cierta: oscuro motor,
verdad abierta.
.
Y entre tanto nacemos de ceniza,
amor y desamor, brindis amargos,
algún beso furtivo, caricias plenas,
nos colman de energía vital y serena.
.
Mas siempre la misma pregunta
inalienable se presenta:
la certidumbre: ¿qué sea?
.
10.-
Si la fe en la duda te conmueve
y es en ti luz y medida
de tu propio raciocinio,
incierta o falsa certeza posees
pues por tu propio pensamiento alcanzas
dar solución a tu existencia;
Mas tal razonamiento es vano en sí
y siempre incierto.
.
Sabe que tu razón es laberinto
y que al salir del mismo
te encontrarás en el umbral por donde entraste:
a nada alcanza tal sendero
pues de nada puede dar cuenta,
es camino de bosque, senda incierta
que en pura espiral y abismo
concluye donde empieza.
.
Mas para existir caminar es necesario,
nuevos recorridos nos salen al paso,
algunos nos abren claridad tal que nos ciega
otros entre diáfanas sombras nos guían.
.
Al atravesar el bosque espeso de la esencia
la encontramos plena
y de tal modo nos demuda
que en un suspiro todo lo colmamos:
Amor, Vida y Certeza.
.
11.-
Nunca hallarás su nombre substanciado
por más que entre tinieblas busques,
si acaso a ti te encuentre aquello
en tu último instante: chispazo
de memoria, abismo hacia lo bello.
.
En la penumbra meditas:
obscuridad absoluta de conceptos
que te posee al fin en sueño;
el sueño de una vida
que vislumbra, inconsciente, alguna esencia;
mas despiertas y no hay sino ensoñación,
pura apariencia.
.
Ensueños que son mundos sin sentido,
intuiciones que no alcanzan la conciencia,
redivivos objetos nunca impresos,
emociones del abusurdo rescatadas,
mas, sin embargo, ¡qué gozo en todo ello!
.
Plenitud en sí del alma
que así se alza y posee
en huida del cuerpo hacia la nada.
Lo fuera de sí, lo ignoto,
lo que la mente desea y nunca alcanza.
.
Son objetos de culto, ¡tan valiosos!:
Lo que el discreto aprecia a cualquier precio
y nunca puede poseer con palabras.
.
12.-
La realidad está enferma
y al verdadero ser atormenta:
siendo que no existe en sí,
constante se nos enfrenta.
.
Es la realidad sólo ilusión,
búsqueda sin freno de lo cierto,
mas jamás encuentro o comunión,
siempre fracaso y tormento.
.
La realidad es sólo un invento
humano, puro desquicio,
desencaje, nunca asible.
en puro cambio anhelante.
.
Es la realidad inefable,
intangible al instante,
simple suma de momentos,
de emociones variables.
.
La realidad es en fin quimera,
sueño de la razón,
monstruo de la conciencia,
absurdo ser sin cuento ni cuenta.
.
Vivimos a sus expensas
inconscientes de su esencia,
somos simple refulgir
que en su luz misma se expresa
.
¿Es la realidad luz? Obscuridad sin presencia.



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