
José Manuel Pérez González
Sin tu presencia incierta me asusta el oleaje,
no consigo hablarte, ni callar sin estar triste,
pienso, en ti, me desnudo del traje que me viste,
soy un niño acobardado, perdido, sin coraje.
.
Oigo tu nombre dulce donde el silencio suena,
llama a tu corazón el mío, violín dormido,
no logro salvarme del abismo, no te olvido,
el corazón no late, todo es negrura y pena.
.
Si tú callas, yo no existo, habito la negrura;
te nombro mas tu nombre resuena en mi cabeza,
choca sin esperanza ninguna en la aspereza.
.
No consigo curarme, sanar de esta locura;
quiero estar loco, echarme en las aguas de tu río,
busco tu amor y hallo mi desconsuelo y el vacío.



Deja un comentario