
Gustavo Gac-Artigas
Estos tres poemas nacieron, cuando invitado por el Festival Internacional de Poesía Mihai Eminescu (2024) y el Simposio Internacional de la Academia Tomitana – Segundo y Tercer Congreso de la Academia Universalis Poetarum (2024-2025), recorrí distintas ciudades de Rumania, donde las esculturas de poetas, emperadores y figuras históricas forman parte del paisaje cotidiano.
Frente a las estatuas de Mihai Eminescu en Constanța y Craiova, de Ovidio en Tomis y del emperador Trajano en la costa del mar Negro, me descubrí reflexionando sobre la permanencia y el olvido, la conquista y el exilio, la piedra y la palabra.
Las esculturas inmovilizan el tiempo; la poesía intenta devolverle movimiento. Estos textos dialogan con esas presencias de bronce, piedra y mármol para preguntarse qué permanece realmente después de la muerte: el monumento, la memoria o la palabra.
eminescu frente al mar
no quiero ser cimiente
y que sobre mis versos una iglesia se construya
no quiero ser estatua de blanco mármol
o de humilde cemento
no quiero que me lloren
ni que me cubran de elogios tras mi muerte
quiero que el parlamento continúe en escena
y mi verso en los labios de mi amada
que me dejen descansar frente al mar
nadar en la inmensidad del olvido
que mis versos se alejen cabalgando sobre las olas
para vivir los años que me negaron en este mundo
al borde del mar y a la sombra del poeta
el mar mi compañero
lavó los pies de los humildes de mi tierra
acarició los míos para sanar las llagas dejadas por los caminos recorridos
recorridos en busca del ser humano
del amor
del dolor
en busca del primero y del último verso
reclamaba ovidio la calma del vate para escribir:
el vate necesita hallarse libre de temores.
y arrojaba ovidio sus poemas al mar esperando llegaran a los suyos
deseaba el poeta
y de Eminescu me hago eco
el descansar
el entregar su último verso
y esconder su alma en el alma de un bosque
esos
los primeros
los salvajes
los que nos enseñaron a cantar
a caminar
a salir a conocer el mundo
y a uno mismo
hoy
a orillas de este mar
acercándome al final de mi recorrido
espero la ola amiga que me tome en sus brazos
y que el escarabajo de la luna en los bosques de chile
entregue mi último verso a las nieves eternas de mi lejana cordillera
el conquistador y el poeta
en la historia de roma, la espada abre caminos;
en la del poeta, la palabra los reclama
me conquistaron
y temblé
temblé pensando en cuál hubiera sido mi destino
si no me hubieran conquistado
me pregunté quién conquistó a quién
en mi arrogancia quise ser principio y fin
paseando frente al mar
mi cuerpo envuelto en vientos
mi mente perdida en las olas
pensaba en mi destino
no eran los bárbaros quienes invadían mi mente
no era una civilización la que invadía mi mente
no eran los bárbaros del presente quienes me hacían temblar
era mi arrogancia la que me hacía temblar
el querer ser principio y fin
nacimiento y muerte
fue la crueldad la que me conquistó
fue la piedra la que me conquistó
fue la mezcla que me conquistó
fue lo desconocido lo que me conquistó
hoy me encontraba frente al mar
y conquisté al conquistador
lejos
muy lejos
mi pueblo
mi pueblo
mezcla de mi tierra y del viento
hoy fui conquistador


